Durante los últimos 20 años se ha
investigado mucho acerca de los efectos
sobre la salud de los ácidos grasos
omega-3 (n-3) y omega-6 (n-6). Los
n-3 tienen propiedades antiinflamatorias,
antiarrítmicas y antitrombóticas,
mientras que los n-6 son proinflamatorios
y protrombóticos.
El aumento del consumo del aceite
vegetal que tiene mucho n-6 (como
el de maíz, canola, girasol y algodón)
y de carnes animales, altera la relación
n-6/n-3, de 1:1 a 10:1 en la típica
dieta moderna norteamericana.
Las grasas del pescado son fuentes
ricas en n-3, especialmente eicosapentanoico
(EPA) y docosahexanoico (DHA). El
ácido alfa linolénico (ALA) es un
n-3 presente en las semillas y aceites,
vegetales de hoja verde, frutas secas
y porotos (ej: nueces y porotos de
soja). El linoleico, n-6, está en
los cereales, carnes y semillas de
la mAayoría de las plantas.
Farmacología:
Los n-3 y n-6 son esenciales porque
no se sintetizan en el cuerpo y deben
ser obtenidos de la alimentación.
A través de una deficiente desaturación
(la tasa de conversión es menor al
1%), el ALA produce EPA y DHA, precursores
de eicosanoides (prostaglandinas,
tromboxanos y leucotrienos) con los
efectos de los n-3.
El linoleico, que es n-6, se transforma
en araquidónico, precursor de eicosanoides
proinflamatorios y protrombóticos.
Los n-3 y n-6 compiten por las mismas
enzimas, por eso el aporte de EPA
y DHA en el pescado y aceite de pescado
es tan beneficiosa, saltea el paso
enzimático donde el ALA compite con
el linoleico.
Usos y eficacia:
Muerte súbita y muerte de
causa cardíaca:
Un estudio investigó el rol de los
n-3 en la prevención secundaria del
infarto de miocardio (IAM). Se tomaroAn
1015 pacientes con IAM, hombres, a
los que se le indicó comer pescado
al menos 2 veces semanales, y 1018
en los que no se intervino.
A los 2 años, los que recibieron
la indicación de comer pescado tuvieron
29% menos de mortalidad por todas
las causas pero igual de incidencia
de IAM. La muerte súbita por arritmias
ventriculares son la causa del 50-60%
de las muertes en pacientes con enfermedad
coronaria. Los n-3 reducen las arritmias
cardíacas, y es necesario tratar 250
sujetos de bajo riesgo para evitar
1 muerte súbita prematura, y 24 pacientes
con alto riesgo para prevenir 1 muerte.
Otro estudio que incluyó 20.000 hombres
médicos mostró que la ingesta de pescado
1 vez por semana redujo el riesgo
de muerte súbita al 50% y de mortalidad
por todas las causas.
Otro estudio mostró que la ingesta
de 5,5 g semanales de n-3 (equivalente
a 1 porción semanal de pescado) se
asoció con 50% mAenos de paro cardíaco.
Otro trabajo reportó que la ingesta
diaria de 1,5 g de aceite de pescado
diaria por 2 años detuvo y aún mejoró
la progresión de ateroesclerosis.
Hiperlipemia:
Los n-3 bajan los triglicéridos (TG)
plasmáticos en personas con hipertrigliceridemia,
al inhibir a síntesis de las VLDL
y TG en el hígado. La ingesta de 4
g diarios de n-3 reduce los TG plasmáticos
en 25-30%, aumenta las LDL 5-10% y
aumenta las HDL en 1-3%, sin afectar
el valor del colesterol total.
Un trabajo en pacientes medicados
con 10-40 mg diarios de simvastatina,
mostró que la administración diaria
del 4 g de Omacor (90% n-3, 840 mg
EPA y DHA en cápsulas) versus placebo,
redujo los TG 20-30%, las VLDL 30-40%,
sin aumentar las LDL.
Hipertensión:
Los n-3 tienen efectos hipotensores
dosis-dependientes en hipertensos
y no modifican la TA en normotensos.
Artritis Reumatoidea:
El uso de aceite de pescado, en dosis
como mínimo de 3 g diarios (un estudio
usó 18 g), reduce la rigidez matinal
de las articulaciones y la inflamación
articular en estos pacientes. El efecto
se observa después de 12 semanas.
La reducción de los n-6 y aumento
de los n-3 reduce los mediadores inflamatorios
Interacciones y efectos adversos:
Si bien los n-3 alargan el tiempo
de protrombina, no se han reportado
casos de sangrado anormal como resultado
de la suplementación con n-3, aún
en pacientes que reciben anticoagulantes.
Los n-3 pueden aumentar las LDL, pero
la relevancia clínica de este aumento
es incierta. Otros efectos son el
sabor a pescado después del consumo
y trastornos gastrointestinales, dosis
dependientes.
Cantidades significativas de metilmercurio,
bifenilos policlorinados, dioxinas
y otros contaminanates ambientales
A se concentran en algunas especies
de pescado, como el tiburón, pez espada
y caballa. En marzo del 2004 la FDA
aconsejó a las mujeres en edad fértil,
embarazadas, mujeres que amamantan
y niños, no consumir aquellas especies
en las que se detectan estos contaminantes
e ingerir hasta 2 veces semanales
pescado, estando atento a las recomendaciones
locales. No hay evidencias que los
n-3 aumenten la glucemia ni la hemoglobina
glicosilada.
Dosis:
La American Hearth Association recomienda
la ingesta de pescado por lo menos
2 veces semanales en sujetos sanos
y en pacientes con enfermedad coronaria
1 porción diaria de algún pescado
o suplemento de aceites de pescado
diarios. Se recomienda 3 suplementos
diarios de 1 g. Para los que tienen
que bajar sus TG se recomiendan 2-4
g diarios.
Los n-3, en cantidades adecuadas,
son una herramienta útil en la prevención
primariAa y secundaria de las enfermedades
mencionadas en este artículo.
Dr. José Manuel Ferrer Guerra